HOMENAJE
Cuando alguien cree en un sueño.
Una amistad que nació en el tatami. Una alianza construida sobre un propósito.
Cristiano Caporezzo
Padrino y colaborador del Instituto Khuririm
Algunas alianzas no comienzan con grandes proyectos, sino con encuentros que Dios prepara a lo largo de nuestro camino.
En 2019, cuando Cristiano Caporezzo todavía se preparaba para disputar un escaño en la Cámara Municipal de Uberlândia, su historia se cruzó con la de Anderson Khuririm a través del jiu-jitsu.
Khuririm era el profesor de su hijo, y de esa convivencia nació una relación de confianza.
En aquella época, Khuririm ya dedicaba años de su vida al trabajo con niños a través del deporte. Durante una conversación, compartió con Caporezzo un sueño que llevaba en el corazón: ampliar ese trabajo y llegar a cada vez más niños, niñas y adolescentes, ofreciendo oportunidades de transformación por medio del deporte, la educación y la formación en principios y valores.
Caporezzo escuchó aquel sueño y, de inmediato, se comprometió a ayudar a hacerlo realidad.
Desde entonces, se convirtió en un importante colaborador y padrino del proyecto, contribuyendo al fortalecimiento de esta misión.